LA POLICIA FEDERAL NO APOYO LA ORDEN DE DESALOJO DE MACRI
Disputa por las
carpas K frente al Congreso
(NA) - Una fuerte disputa política se desató ayer cuando el Gobierno porteño intentó desmontar la mayoría de las cinco carpas instaladas frente al Congreso por militantes kirchneristas, quienes se resistieron a acatar la orden municipal en medio de acusaciones y forcejeos.
La administración de Mauricio Macri pretendió que sólo dos de las tiendas quedaran en pie y adujo que los manifestantes no requirieron permiso para instalarlas, pero no tuvo poder de policía para hacer cumplir la disposición.
El Gobierno de la Ciudad solicitó "ayuda" a la Policía Federal -dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad nacional- para desalojar las carpas de los manifestantes, pero no recibió respuesta, precisó ayer el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta.
"Esto es grave, no hay dudas. Para ocupar el espacio público hay que pedir permiso y ellos (por los manifestantes) no lo hicieron", explicó el funcionario, en una conferencia de prensa.
Los manifestantes cercanos al gobierno nacional se resistieron al intento de desalojo que dispuso el Gobierno porteño, y tras el pronunciamiento de la administración comunal, adelantaron que las carpas "no se van a mover".
Luego del desalojo fallido, el macrismo radicó dos denuncias: por daños al espacio público y por resistencia a la autoridad.
Por otro lado, Rodríguez Larreta citó como "un ejemplo" a "la gente del campo que la semana pasada "solicitó el permiso" para instalarse en el Congreso y agregó que "les fue otorgado".
De esta forma, dejó abierta la posibilidad que se barajaba en un inicio de la jornada de sacar dos de las Carpas K y habilitar el asentamiento de dos carpas rurales, si es que los productores agrarios acceden a apostarse junto a los militantes kirchneristas.